Muchos padres y madres en el Norte de Extremadura se encuentran hoy en una situación complicada: están pagando una pensión de alimentos calculada sobre una realidad económica que ya no existe. El error más grave es esperar a que la situación sea insostenible o, peor aún, dejar de pagar por cuenta propia.
El peligro de los acuerdos verbales.
Aunque siempre se puede llegar a un acuerdo, hay que tener en cuenta los peligros que acarrea no reflejar lo acordado en un documento legal, es decir, un acuerdo de palabra para reducir la pensión no tiene validez legal ante un juez. Si tu situación laboral o tus ingresos como autónomo o persona por cuenta ajena han variado, la deuda se sigue acumulando legalmente aunque el otro progenitor te diga que "no pasa nada".
¿Cuándo permite la ley cambiar la cuantía?
No cualquier bajada de ingresos sirve. Actualmente los Tribunales exigen una modificación sustancial y requisitos muy específicos para aceptar una modificación de medidas. Existe una línea muy fina entre lo que un juez considera un "bache temporal" y lo que considera una "alteración sustancial".
Equivocarse al presentar esta demanda no solo significa perder el caso, sino enfrentarse a posibles condenas en costas.
La clave está en la estrategia previa
Cada convenio regulador o demanda tiene sus particularidades y lo que funcionó para un conocido, puede no servir para tu caso. La actualidad jurídica en 2026 nos obliga a ser extremadamente precisos con la documentación antes de subir las escaleras del juzgado.
No pongas en riesgo tu tranquilidad ni tu patrimonio por una gestión mal enfocada.
¿Es viable tu reclamación? Para saber si cumples los requisitos legales para ajustar tu pensión y evitar problemas mayores, es imprescindible analizar tu sentencia actual.
Pide cita previa en el despacho para evaluar tu caso particular.
