En la práctica jurídica, existe la idea de que el divorcio ante Notario (o divorcio exprés) está reservado únicamente para rupturas sencillas y sin patrimonio. Sin embargo, en Marín Martín Abogados, he demostrado recientemente que la vía notarial es una alternativa excelente incluso en situaciones patrimoniales de alta complejidad, siempre que exista una estrategia de negociación sólida.
En este caso de éxito, nos encontramos con un matrimonio sin hijos que compartía la titularidad de un negocio familiar. La empresa no solo era su principal activo económico, sino también su medio de vida.
Las posturas iniciales estaban totalmente bloqueadas. El riesgo de terminar en un proceso judicial contencioso era muy alto, lo que habría supuesto:
- Un desgaste emocional incalculable.
- años de espera para la sentencia judicial.
- el riesgo real de paralizar o dañar la viabilidad operativa del negocio.
Mi intervención se centró en evitar el juzgado a toda costa para proteger el patrimonio de los clientes. El trabajo real no ocurrió en la Notaría, sino en las semanas previas de negociación técnica.
A través de un diálogo constante entre los letrados, logramos:
1. valorar y adjudicar activos de una manera equitativa y realista.
2. diseñar un convenio regulador a medida que garantizaba la continuidad del negocio.
3. desbloquear los puntos de fricción emocional para centrar la decisión en la seguridad financiera de ambas partes.
Gracias a este acuerdo alcanzado "en la sombra", los clientes pudieron firmar su divorcio en una Notaría de Plasencia en una sola mañana. Lo que pudo ser un litigio de años nos llevó meses de negociaciones pero obtuvimos un resultado rápido con una escritura pública de igual validez que una sentencia, pero con mucha más agilidad.
Hay que valorar cada caso concreto y nunca descartar la opción del divorcio notarial cuando se cumplen los requisitos aunque suponga un proceso de negociación más complejo.
