En este apartado de Actualidad, me permito hacer una breve reflexión y crítica acerca de la situación en la que nos encontramos actualmente, para mostrar si realmente nos encontramos con la paridad entre mujeres y hombres: no ya en los ámbitos de las grandes corporaciones o las Administraciones Públicas, sino visto desde el punto de vista de una joven empresaria que diariamente observa si existe la igualdad en las situaciones que la rodean.

La igualdad es un tema que día a día se encuentra presente en nuestras vidas: desde la publicación de aquella Ley Orgánica 3/2007 de 22 de Marzo se han realizado numerosos avances en esta materia, siendo de vital importancia el cumplimiento y el respeto de la igualdad en todos los ámbitos y sectores de nuestra sociedad.

Sin embargo ¿podemos afirmar categóricamente que existe igualdad en todos los ámbitos que rodean a las ciudadanas en su vida laboral?

Como profesional y como mujer, puedo afirmar que se está avanzando en esta materia, pero también es cierto que se avanza de forma muy lenta y muy levemente. Por ello, no encontramos grandes cambios que supongan una verdadera transformación de la realidad de hoy en día.

Podría referirme a muchos ámbitos sociales, pero quiero comenzar con aquello que más se relaciona con mi profesión: el sector judicial. Desde ese punto de vista, este año ha existido una noticia que en mi opinión ha resaltado sobre muchas otras: la falta de mujeres en la apertura del año judicial. Resulta realmente sorprendente que, a pesar de que las mujeres representen el 64% de los jueces y magistrados menores de 50 años, sigamos encontrando que este solemne acto, la asistencia de mujeres es prácticamente mínima. En esta noticia que acredita que la representación femenina abarca un gran número de profesionales de nuestra justicia, pero a pesar de ello no se encuentran debidamente representadas en uno de los actos más relevantes de nuestra profesión.

Esta misma incongruencia la encontramos en nuestro día: como empresaria, en numerosas ocasiones se celebran en mi ciudad actos en los que se congregan empresarios para contrastar opiniones, mantener sinergias y demostrar la capacidad de emprendimiento que existe en nuestra región. Y sí, he dicho "empresarios" pero no como nombre neutro para referirme a hombres y mujeres, sino que es el nombre que refleja la realidad de esas reuniones y las personas allí congregadas.

Realmente me cuesta encontrar en las fotografías del evento mujeres que representen la existencia de empresarias en la ciudad y/o región, mujeres emprendedoras, mujeres que demuestren la fuerza del colectivo y que inspiren manifiesten que también las empresarias queremos y tenemos representación en al ámbito social y económico de nuestra localidad.